jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Diferencia de actitud?



Hay que reconocer las grandes diferencias que son capaces de transmitir los diferentes medios de comunicación. Internet se parece bastante a la prensa escrita, casi todo es opinión y hay que extraer la información de base quitando el sesgo de quien publica (o asumirlo) y leer varias fuentes. En la radio las tertulias pecan de lo mismo pero es verdad que dan algo mas de amplitud de miras según en qué medios. En la televisión volvemos a tener mucho sesgo, incluso potenciado y polarizado en un menor número de opciones.
En cualquier caso esta reflexión me viene a la mente tras el telediario de esta noche. Solamente la televisión puede transmitir lo que he VISTO en el resumen de la actividad europea de hoy en Marsella, que esta siendo frenética. Hemos podido observar como Mariano Rajoy aparece viéndose con todos los dirigentes que tienen algo de peso en lo que pasará estos días.


Rajoy ha estado con Sarkozy, con Merkel y con el secretario del tesoro norteamericano. Y me ha parecido que hay una actitud muy diferente de ellos hacia Rajoy y de Rajoy hacia ellos. Algo como que escuchan con mas atención, con mas respeto, que le esperan, que quieren oír lo que dice, y que Rajoy además saca pecho, que cree que su plan será una solución efectiva. 


Parece como si de verdad en España estuviésemos siendo capaces de generar confianza, de tener credibilidad ante el resto del mundo y ante nosotros mismos. No sé si es cierto o si quiero que sea cierto, pero sería una excelente noticia que este cambio de actitud fuese real. 


Tiene también esto una muy mala lectura, y es que veníamos de una situación tan degradada que ni los propios españoles estábamos mostrando el suficiente respeto hacia el anterior gobierno. Es verdad que había motivos de critica y que no se conseguía generar credibilidad, pero también es verdad que no nos conviene tirar piedras contra nosotros mismos.


Lo que sí extraigo de todo esto es que quien quiere tener credibilidad no puede crear expectativas que no sean realistas y debe ser muy prudente, paciente y constante. Solo podemos avanzar poco a poco, haciendo cosas razonables y creíbles. Los problemas no desaparecen de repente, las soluciones rápidas no son fiables, no son creíbles.


Quien no tiene los pies en la tierra acaba dándose cuenta de que la realidad es muy tozuda, y se da cuenta de golpe. Si todos alrededor dicen lo contrario a lo que uno esta predicando, caben dos posibilidades, que seas un visionario o que estés equivocado. En cualquiera de ambas posibilidades la prudencia nos dice que al menos debes hacerte algunas preguntas y reflexiones antes de ratificarte. A largo plazo lo único que funciona es ser serio, formal y coherente. 


Por Dios, sigamos así un tiempo, creciendo en confianza poquito a poco, no pretendamos un vuelco, pues la magia solo existe en los cuentos de niños


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