lunes, 30 de enero de 2012

Separación de poderes

Llevamos ya varios días desde que el hiperactivo exalcalde y ahora ministro Gallardón anunció algunos cambios en el sistema judicial. Principalmente hablaré del copago de los servicios judiciales y de la forma de elegir el CGPJ.


Es curioso como los medios hablaron sobre si el copago es bueno/malo, justo/injusto, si es poco/muy importante comparado con los costes que ya tiene que asumir quien tiene un proceso judicial... Y sin embargo la oposición se queja de que la "soberanía popular" dejaba de elegir los máximos representantes del poder judicial. Eso es lo que más ha indignado al PSOE.


Seamos serios, ¿alguien cree que si los jueces fuesen elegidos por votación popular saldrían elegidos los mismos representantes que eligen los partidos políticos?. Tras ver las quejas de Jáuregui me reafirmo en que la decisión del Ministro sobre evitar que los partidos nombren los componentes del CJPG es un cambio imprescindible. Cuanto más lejos esté la política de la justicia más cerca estaremos de la separación de poderes


Y para rematar la buena imagen del PSOE respecto del tema judicial este fin de semana ha salido Carmen Chacón a apoyar a Baltasar Garzón. Por no hablar de las manifestación que ha habido el fin de semana.

Pero ¿qué le pasa a la izquierda? Ya está bien de sumarse al carro de las víctimas y de querer confundir a la gente, a Garzón se le juzga por irregularidades judiciales, no es la primera vez que se echa a perder algún proceso por su forma de proceder. No se está juzgando la causa investigada, sino la instrucción del caso dentro de las normas legales. Y no es ético que se esté tratando de presionar las resoluciones durante los procesos que hay en marcha.


Así que dejen de hacerse las víctimas, dejen de meter la política en el sistema judicial, dejen de justificar los medios porque el fin les parece loable, es una forma partidista y parcial de ver las cosas. No vale todo. Esperen que la justicia resuelva. Y luego opinen. Pero no pretendan confundir a los ciudadanos, no mezclen cosas que nadie está discutiendo ni juzgando.





2 comentarios:

  1. me gusta el sistema norteamericano: jueces elegidos por el ejecutivo de turno (como aquí), pero con cargo vitalicio. Sin duda puedes encontrar pegas, pero me quedo con dos ventajas:
    * un cargo vitalicio garantiza la independencia de criterio de esa persona, que ya no está sometida a las veleidades de los siguientes gobiernos.
    * el Supremo y el Constitucional están formados por gente mayor, normalmente más templada y con más experiencia, menos sensible a los vaivenes ocasionales de la opinión pública.

    Sobre lo de Garzón, ¿cuántos jueces conoces que hayan sido juzgados, no una vez, sino tres en una, por un delito?

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    1. efectivamente el sistema norteamericano es claramente mejor que el nuestro, sujeto a vaivenes. En cuanto a lo de Garzón, es bastante curioso que todas las causas se den a la vez, eso sí, por el mismo delito reiterado en casos diferentes.

      Lo que me falla por concepto es manifestarse en contra de lo que un tribunal hace. Es como manifestarse en contra de la ley, no es de recibo.

      Un tribunal si entra a juzgar es porque existen dudas razonables sobre la actuación de Garzón en este caso, de Camps en otro y... no vamos a enumerarlos, son muchos. Por eso me parece que presionar al tribunal con la excusa de que el caso de fondo es loable,... no me vale. Si se instruyó mal, júzguese. Si se aceptaron trajes júzguese. El tribunal no está juzgando intenciones, sino hechos.

      Nadie puede tener impunidad por muy buenas intenciones que tenga, pues nadie tiene la verdad absoluta sobre lo que es bueno y lo que no. Nadie puede tener impunidad para imponer su opinión, sino, el sistema falla de raíz.

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